Qué son los objetivos SMART, cómo crearlos y algunos ejemplos

Los objetivos SMART son una metodología diseñada para ayudarnos a plantear metas realistas, concretas y, como su propio nombre indica, inteligentes. Optimiza tus energías, aclara tus ideas, aprende cómo ser productivo y sacar el mayor provecho de tu tiempo y de los recursos que inviertas. ¿Qué quieres conseguir? ¿Cuándo, cómo, para qué? Si quieres marcarte objetivos claros y eficientes, es hora de descubrir qué son los objetivos SMART y cómo funcionan.

 

¿Qué son los objetivos SMART?

Este concepto nació en noviembre de 1981. George T. Doran, asesor y ex director de la Corporate Planning for Washington Water Power Company, publicó un artículo titulado “There’s a S.M.A.R.T. Way to Write Management’s Goals and Objetcitves”, es decir, “Hay una forma S.M.A.R.T -inteligente- de escribir las metas y objetivos de gestión”.

En este informe, Doran nos presentó el concepto de los objetivos SMART como una herramienta para aumentar nuestras posibilidades de tener éxito a la hora de cumplir con nuestros objetivos o alcanzar nuestras metas.

Pero, ¿qué significa todo esto? ¿Qué es lo que se esconde detrás de este acrónimo? ¡Que se levante el telón!

S: Specific, específico

M: Measurable, medible

A: Achievable, alcanzable

R: Relevant, relevante

T: Time bound, en un plazo

Objetivos SMART

 

¿Qué más podemos aprender de los objetivos SMART?

Pero la cosa siguió creciendo y ampliándose y el concepto adquirió nuevas dimensiones, todas ellas de gran utilidad para organizarnos un poco mejor.

Después del descubrimiento de Doran, el profesor Robert S. Rubin, de la Sain Louis University, le dio un repaso a los objetivos SMART en un artículo para The Society for Industrial and Organizational Psychology – la Sociedad para la Psicología Industrial y Organizativa.

Su aporte fue muy interesante; propuso la idea de que cada una de estas siglas podía tener varios significados diferentes para cada ocasión y situación, tal que así:

S: Específico, pero también simple, sensible, significant – simple, sensible, significativo.

M: Medible, pero también meaningful, motivating – significativo, motivador.

A: Alcanzable, pero también agreed, attainable – acordado, accesible.

R: Relevante, pero también reasonable, realistic and resourced, results-based – razonable, realista, con los recursos adecuados, basado en los resultados.

T: En un plazo, pero también time/cost limited, timely, time-sensitive – limitado a los costes que tiene ese plazo, oportuno, sensible al factor tiempo.

Pero el profesor Rubin no se quedo ahí, sino que añadió al término SMART un sufijo que lo convirtió en SMARTER -inteligente / más inteligente-.

E: Evaluated, valorado

R: Reviewed, revisado

Una profesora nos explica los objetivos SMART en la pizarra

Cómo crear objetivos SMART

Es hora de desglosar y desgranar cada una de esas letras para sacar todo el jugo a cada una de las ideas que nos aportan. Nos vamos de viaje desde la S hasta la T, para aprender a concretar nuestras metas para acercarlas más y más a nosotros, ¡manos a la obra!

 

S de eSpecífico: ¿Qué hay que hacer?

Primera presmisa de los objetivos SMART: cada meta que te propongas tiene que ser concreta y específa, así que, antes de nada, proponte responder a esa pregunta: ¿Qué es lo que tengo que hacer?S de Específico

Si no tienes una respuesta realmente concisa y clara, no serás capaz de centrarte y estarás desperdiciando recursos, motivación y esfuerzos a cada paso que des en esta dirección.

Algunas otras preguntas complementarias que te serán útiles:

  • ¿Por qué es importante cumplir este objetivo?
  • ¿Quién me va a echar una mano?
  • ¿Qué recursos tengo disponibles?
  • ¿Qué limitaciones tengo en cuanto a esos recursos?

Ejemplo: cómo crear un objetivo específico

Pongamos que quieres conseguir deleitar a tus leads, la última fase de la metodología inbound capaz de convertir a desconocidos en promotores de nuestra marca, y conseguir que caigan rendidos ante los encantos de tus productos. Eso puede ser una meta, pero no tiene nada de específica.

Para convertir esa idea en un objetivo SMART, tendrás que hacer que se concretice, que baje del mundo de las ideas al de las acciones de marketing.

¿Qué hay que hacer para deleitar a nuestros clientes?

Pues, por ejemplo, puedes marcarte una campaña de e-mail marketing chula en la que envíes un cupón descuento a tus suscriptores más antiguos para agradecerles su confianza.

De esta manera, pasamos de una meta abstracta a un objetivo específico. Ya sabemos qué es lo que hay que hacer. Podemos preguntarnos también por qué es importante enviarle este cupón a nuestros leads favoritos, qué equipos de la empresa van a participar en la gestión de este proyecto, cuánto puedo descontar en el precio del producto que voy a ofertar, etc.

Cuanto más específico, más SMART.

 

M de Medible: ¿Qué métricas voy a usar para saber si he cumplido mi objetivo?

M de MedibleEn todas las estrategias de marketing -y en los objetivos serios que nos proponemos en la vida-, siempre es esencial poder medir los resultados.

Si no contamos con unos índices capaces de evaluar la acción, nunca sabremos si hemos conseguido lo que nos habíamos propuesto, qué fue lo que hicimos bien y podemos repetir en el futuro y dónde fastidiamos la estrategia para que no se repita.

La idea es definir nuestro objetivo en términos evaluables, como la cantidad, la cualidad, los costes, los plazos, la frecuencia, etc.

Además, tener la posibilidad de medir los resultados nos hace estar más motivados, esto lo comprobamos en muchos aspectos de nuestro día a día.

Imagínate que decides empezar a hacer running para ponerte en forma. Si sales cada día a correr en una dirección distinta, sin llevar siquiera reloj, probablemente te cueste mucho saber cuánto has mejorado y si estás mejorando siquiera. En cambio, si usas una app que mida los km que corres, la calorías que quemas, la velocidad media por km y las pulsaciones, te resultará reconfortante ver cómo cada día puedes ir un poquito más lejos, más rápido, ¿a que sí?

Para que tu meta sea medible, puedes hacerte preguntas como:

  • ¿Cuánto quiero conseguir?
  • ¿Cómo voy a saber cuándo lo he logrado?
  • ¿Cómo sabré si estoy cumpliendo mis expectativas?

Ejemplo: cómo crear un objetivo medible

Para mejorar el impacto de tus campañas de e-mail marketing, quieres conseguir aumentar la lista de suscriptores de tu newsletter. Eso es un objetivo específico, vamos a hacer que sea también medible.

No es lo mismo plantear “quiero que lea mi newsletter más gente” que optar por: quiero aumentar la lista de suscriptores a mi newsletter en un 10%, es decir, conseguir 100 nuevas direcciones de correo, antes del final de este trimestre, por lo que debería tener entre 30 y 40 nuevos suscriptores cada día 31 de mes.

Además, sería muy interesante poner a nuestro servicio las métricas e índices de e-mail marketing más relevantes, como son la tasa de apertura, la tasa de rebote o la tasa de conversión, entre otras. ¡Medir para triunfar!

 

A de Alcanzable: ¿Puedo hacerlo, con los recursos disponibles?

A de AlcanzableUno de los asuntos más importantes a la hora de marcarte un nuevo objetivo es asegurarte de que sea motivador, no desalentador.

Si te propones cocinar 15 tortillas en media hora, lo máximo que vas a conseguir es entrar en pánico y convertir tu cocina en una pesadilla. Ponte una hora por tortilla, y tendrás 15 tortillas jugosas sin pasar angustia.

Para lograr la meta propuesta, es posible que cuentes de antemano con todos los recuersos necesarios, pero también puede ser que tengas que desarrollar nuevas habilidades o conseguir otros materiales.

También es importante tener en cuenta que los objetivos que nos marquemos deberían depender de nosotros y no de factores externos, si no queremos correr riesgos.

Si te pones como meta que todas las reviews que reciba tu producto sean positivas, no estarás siendo realista; por genial que sea, puede que haya alguien a quien no le guste. Sin embargo, si tu objetivo es responder a todas las reviews, tanto a las positivas como a las negativas, con un mensaje agradable y profesional, ¡el éxito estará en tu mano!

En definitiva, está bien que tus metas te lleven a expandir tus habilidades, a aprender cosas nuevas, siempre y cuando se mantengan dentro de lo posible, de lo alcanzable.

Si ya tienes un objetiblo específico y medible, hazte estas preguntas para hacerlo también alcanzable:

  • ¿Tengo las herramientas y habilidades necesarias?
  • ¿Cómo puedo conseguir esas herramientas y habilidades si no las tengo?
  • La persona encargada de este objetivo, ¿tiene todo lo necesario?
  • Esta persona, ¿tiene la experiencia y los conocimientos necesarios para cumplir el objetivo propuesto?
  • ¿Se puede hacer en el plazo previsto?

Ejemplo: cómo crear un objetivo alcanzable

A la hora de diseñar tu nueva newsletter, te has propuesto perfeccionar su diseño para mejorar todas las métricas del punto anterior. Un e-mail con un diseño enriquecido sin duda te dará mejores resultados, ahora bien, ¿tienes todo lo necesario para llevar la parte gráfica de tus newsletters al siguiente nivel?

Tendrás que pensar si tienes en tu plantilla a alguna persona con conocimientos de diseño gráfico, si puedes acceder a un software profesional como Photoshop y si podrás tener a punto todas las mejoras para el día en el que quieres enviar la nueva newsletter.

Estudia bien los recursos disponibles y márcate un objetivo alcanzable. Si puedes contar con un diseñador gráfico, podrás plantearte un lavado de cara total de tus newsletters hacia un diseño más limpio y moderno, capaz de lanzar las métricas de tu campaña a lo más alto.

Pero si lo que quieres es aprender tú, en una semana, a usar un programa sencillo tipo Canva, lo mejor será que no esperes un acabado 100% profesional con vídeos de animación y figuras 3D… O te volverás loco.

 

R de Relevante: ¿Tiene sentido para mi estrategia global?

R de RelevanteLa R está en los objetivos SMART para asegurarse de que el objetivo que nos hemos marcado de verdad nos importa y de que tiene sentido dentro de la estrategia global. Teniendo en cuenta la situación general, ¿vale la pena ponernos manos a la obra con esta nueva meta?

Si vamos a marcarnos un nuevo objetivo, tenemos que asegurarnos de que encaja con las intenciones de la marca en su sentido más amplio y de que nos acercará un poco más al propósito último de nuestra empresa.

Para saber si tu objetivo es Relevante, pregúntate:

  • ¿Por qué y para qué lo quiero hacer?
  • ¿Es un buen momento?
  • ¿Qué impacto tendrá en mi estrategia?
  • ¿Está alineado con los objetivos generales de la marca?

Ejemplo: qué es un objetivo relevante

Eres un auténtico experto en email marketing y las cosas van viento en popa; sientes que has dado en el clavo, que entiendes perfectamente lo que hay que hacer y lo que no para que las campañas de email funcionen. Por este motivo, te decides a vender un curso online sobre los secretos del e-mail marketing que tu experiencia te ha enseñado.

Un buen objetivo SMART a corto plazo podría ser preparar un post genial sobre las bases del e-mail marketing e incluirlo en tu estrategia de contenidos; un artículo completo, extenso, atractivo y con unas infografías envidiables.

Este post te serviría para mostrarle al mundo que realmente eres un crack en este campo, para promocionar el nuevo curso que vas a lanzar y sería una forma estupenda de ayudar a una meta más amplia de tu marca, como es vender ese curso.

El post adecuado en el momento adecuado es relevante para ti y te acerca un poco más a los objetivos generales de tu marca.

 

T de Tiempo determinado: ¿Cuándo lo voy a hacer?

T de Tiempo determinadoLos objetivos, sin plazos, se desmoronan fácilmente. Caeremos en la procrastinación, en las prisas o los dejaremos marchitarse en el olvido.

¿Sabes cuando piensas “tengo que ponerme con el inglés”, “debería empezar a hacer deporte” o “me gustaría leer más”, pero luego nunca sucede? No sufras, nos pasa a todos, pero seguramente esto cambiaría si nos impusiésemos un plazo determinado para conseguirlo.

Si te planteas aprender inglés como un deseo vago, es posible que nunca te pongas a ello. Sin embargo, si te apuntas a un examen oficial para dentro de tres meses y pagas una buena matrícula, a lo mejor la cosa cambia.

Un consejo es que, además de marcarte objetivos SMART con un plazo determinado, añadas también puntos de control o check points.

Si quieres aprender inglés en tres meses, ¿cuántos temas de gramática deberías estudiar cada semana? ¿Cuánto deberías haber mejorado en tu examen de nivel cuando haya pasado un mes y medio? Este tipo de preguntas te despertarán el sentido de la urgencia, que puede ser realmente útil para seguir avanzando a buen ritmo.

Además, la S de nuestros objetivos SMART nos ayuda a prevenir que las tareas del día a día nos hagan olvidar las metas que nos pusimos a largo plazo; todo a su debido tiempo.

Ahí te van unas cuantas preguntas con las que descubrir si tu objetivo tiene una buena orientación en cuanto a los plazos:

  • ¿Cuánto quiero conseguir de aquí a equis meses?
  • ¿Qué puedo hacer cada día o semana para ir avanzando?
  • ¿Qué ritmo sería el adecuado?
  • ¿Cuándo tendría que estar acabado?
  • ¿Qué debería haber conseguido a mitad del plazo?
  • ¿Cada cuánto tiempo voy a revisar que todo va según lo previsto?

Ejemplo: por qué necesito un plazo para mi objetivo

Para cubrir los gastos del primer año de actividad, calculas que tu nueva empresa necesita conseguir 10 nuevos clientes. El aniversario se cumple el día 1 de agosto y estás dándole vueltas a este objetivo el 1 de mayo; esto quiere decir que tienes 3 meses para hacerte con una decena de clientes nuevos, ¡que empiece la función!

Coges un calendario y marcas el 15 de junio, fecha donde pasarás el meridiano de tu campaña. Para el 15 de junio, sabes que tendrías que tener al menos 5 nuevos compradores, así que será un buen momento para reunirte con tu equipo y estudiar cómo van las cosas.

Podrías establecer un check point cada día 1, de tal forma que el 1 de junio sería conveniente que hubieses conseguido 3- 4 nuevos clientes, el 1 de julio otros 3-4, para el 1 de agosto cumplir tu objetivo de tener 10 flamantes compradores.

Sería interesante saber a qué ritmo has ido consiguiendo clientes hasta el momento para ver si esas cifras suenan alcanzables. Además, tendrás que poner en marcha acciones concretas que te acerquen a tu meta mensual.

 


 

Cuando nos marcamos objetivos SMART, somos capaces de establecer propósitos realistas, trascendentales para progresar en la consecución de las metas generales de nuestra empresa o de nuestra estrategia de marketing.

Gracias a ellos, podemos desarrollar nuestra motivación y crear un plan de acción eficiente.

¿Qué metodología utilizar tú para proponerte nuevos objetivos? ¿Qué tácticas te ayudan a mantenerte firme y conseguir tus propósitos? Queremos saberlo todo 🙂

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